La Escuela de Filosofía Nueva Acrópolis Barcelona realizó un encuentro dedicado al estudio de una de las civilizaciones más enigmáticas de Mesoamérica y de su profunda visión del ser humano y del cosmos.

La actividad abordó el origen y el desarrollo de Teotihuacán, llamada la Ciudad de los Dioses, que llegó a convertirse en uno de los mayores centros urbanos del mundo antiguo. A través de su planificación urbana, sus pirámides y la Calzada de los Muertos, se mostró cómo la ciudad fue concebida como un espacio sagrado, donde arquitectura, astronomía y espiritualidad formaban una unidad coherente.
Durante la exposición se destacó la precisión astronómica de la ciudad, alineada con los ciclos del Sol, la Luna y el planeta Venus, así como el simbolismo de sus monumentos, vinculados a procesos de muerte, purificación y renacimiento. Estos elementos revelan una concepción de la vida en la que el ser humano buscaba reflejar en la tierra el orden del cosmos.
Este evento se enmarca en la labor de Nueva Acrópolis de promover el estudio comparado de las civilizaciones antiguas, no solo desde una perspectiva histórica, sino también filosófica y simbólica, rescatando enseñanzas atemporales que siguen interpelando al ser humano contemporáneo.
El encuentro invitó a reflexionar sobre la vigencia del legado de Teotihuacán y su capacidad para inspirar, aún hoy, una mirada más consciente sobre la relación entre naturaleza, comunidad y trascendencia.